martes, 16 de noviembre de 2010

Mujer de 30 años contrae varicela. Día 14.


Día 14. SOS al monstruo Milton. Las costras de la lora. Se exhorta a las mismas se desprendan lo más prontamente posible de su castigado cuerpo. Se solicita con urgencia, se implora casi, el efecto invernadero dé paso a la libertad de tránsito. Mujer de 30 años precisa salir con apremio de este triste letargo. Caso contrario, el monstruo Milton se inflará con los tantos sólidos que ingiere para paliar su aislamiento.
Ayer lo miró. Con el mismo esmero del primer día, multiplicado por cien. Sus facciones, sus manos y hasta sus velludos brazos. Todo ese combo tan suyo pero tan ajeno. No puede tocarlo, y es un ouch! Paciencia, ya llegará el día en que pueda zambullirse otra vez en sus pectorales. Tan morocho y recio. Inaccesible para ella y este apestoso letargo. Atrás quedaron los días de placidez junto a él. Atrás quedaron…
Una semana más, titubeó el doctor. Una semana más, con suerte, teniendo en cuenta que el promedio de pústulas desprendidas por día es de 2 o 3. La chaman Mery del Carmen, por su parte, es más optimista. Mientras que el novio anima y no se cansa de afirmar que no le quedarán marcas, que pronto volverá a ser la más hermosa de todas y que colorín colorado, la historia de la chica fea ha finiquitado. Madre y enamorado son sus compañeros más fieles en este duro trance. El progenitor, lejos de impacientarse, de vez en cuando la observa como queriendo encontrar un parecido detrás de la máscara.
Casi nada logra entretenerla. El tiempo no pasa más y la televisión que no ayuda. Radio no escucha y ni se le cruza por la cabeza releer los libros que ya leyó o las revistas que hojeó. Eso sí, habla por teléfono de seis a siete veces por día con el morocho en cuestión. Qué comió o está por comer, si estudió, a qué hora se levantó, si está por acostarse, si se siente bien o se siente mal, o si ya no se siente, teniendo en cuenta la fucking señal de la fucking compañía celular. Sus conversaciones son largas y a esta altura ya no se sabe qué son. Ella, víctima de su abolida capacidad seductora, él, asexuado a la fuerza. Atrás quedaron los días de placidez (de placer) junto a él. Atrás quedaron… Aunque nunca mejor dicho: “even this love”. Esto también pasará y colorín colorado, la historia de la chica fea ha finiquitado.-

viernes, 12 de noviembre de 2010

Mujer de 30 años contrae varicela

Insólito. La varicela es una enfermedad contagiosa causada por el virus varicela-zóster, un virus de la familia de los herpesvirus que también es el causante del herpes-zóster, reza la Wikipedia. Hasta acá, juego de palabras alusivo a quién sabe qué bicho en forma de herpes o virus o zóster o monster. Es una de las enfermedades clásicas de la infancia, que en los niños suele ser leve pero en adolescentes y adultos tiene mayor riesgo de complicaciones, sentencia la afamada enciclopedia. Sólo el 10% de las personas mayores de 15 años son susceptibles al virus varicela-zóster, concluye. Sólo el 10% de los pobres desafortunados a los que ya no les pueden pasar más cosas porque sería el colmo, sólo a ellos les cae tamaño bicho encima. Y entre esa reducida y acotada franja, estaría yo, of course.

Una semana antes, comenzaron los primeros síntomas. El primero, fastidioso dolor de garganta que atribuí a los excesos del fin de semana previo: los varios vasos de fernet con coca y hielo, mucho hielo, del viernes, más la cagada de frío que me pegué por ahorrar en taxi y caminar semidesnuda el sábado, combo completo. Luego apareció el cansancio general y la falta de apetito, característica más que improbable en mí. A lo que siguió una sensación de qué carajo me está pasando, si es una faringitis que se desate ya! No obstante ello, testaruda y cabezona como soy, el día miércoles me embarqué rumbo al centro a consumar mi postergada cita con el dentista, plena siesta en la ciudad, apenas 35 grados de temperatura, ni les cuento cómo volví de tamaña hazaña… Colorada como tomate y caliente como pocas veces; el médico a domicilio afirmó que se trataba de un simple cuadro viral, frecuente en esta época del año. Un “qura plus” cada ocho horas, y “quedate quietita en casita al menos por un día”, y santo remedio. Santo remedio que pasadas las horas, parecía no surtir ni medio efecto, ya que el cuadro empeoraría más y más. Día jueves, visita del médico número dos y lo que jamás de los jamases se me cruzó por la cabeza escuchar: “me parece que es varicela”. ¡Varicela! Si apenas son dos o tres inofensivas ampollitas, una en la cara, otra en la panza y otra en el hombro, obradas por los 35 grados que me comí ayer! ¡No no no no! ¿O sí? ¿Tan mala leche puedo tener? ¿Y si aparecen más ampollitas qué hago? ¡Resignaciòn y paciencia! “Hay que esperar que el cuadro evolucione solo o no…”

Y entre esa reducida y acotada franja, estaría yo, of course.

Viernes fatídico. Mi cara amaneció henchida como gorda que bajó diez quilos y se cree super star. A los pequeños e incipientes granos de ayer, se le sumaron ampollas llenas de un líquido fétido e hirviente que empezaba a incinerar literalmente todo mi cuerpo. Oleadas de vesículas diseminadas por todo mi rostro, otrora tan blanco y tan suave y tan angelical y tan tan... ¡Ay ay! ¡Devuélvanme aquel semblante lozano y delicado! ¿Quién me robó mis facciones? ¡Apártate de mí, gusano maldito, apestoso y maloliente!

Sábado crítico. Cuadro febril importante: 39 grados constantes y empecinados en no dar tregua. Si tuviera que rememorar el peor día de mi vida, sin dudas, éste clasifica primero. Las imágenes de mi añorada figura, radiante y alegre, me mortifican y me atormentan. Del pedestal al zócalo. De la belleza al grotesco. Caricatura de lo que fui. Aberrante y monstruosa deformación. Mi habitación es una cárcel, concurrida por un desfile de médicos que no hacen otra cosa más que repetir que si no me toco, no me quedará ninguna marca. Mientras tanto, mi cuerpo muta y se sigue inflamando. ¿Hasta cuándo hasta cuándo?

Domingo de tregua. El monstruo Milton amanece descansado, gracias a las tantas oraciones y plegarias del grupo evangélico de turno. Como sea, lo peor parece haber pasado, aunque la fiebre sigue dando guiños y la cara sigue roja como recién salida del horno. El novio, por su parte, alienta y contiene, “quedate tranquila que no te van a quedar marcas, mi amor”, ratifica, como los tantos profesionales de la salud que se compadecieron ante mi cuadro.

Lunes y martes, gracias a Dios pasó la tormenta. La cara sigue siendo un choclo pero por lo menos no duele! Ahora hay que armarse de paciencia y esperar a que las lesiones se encostren! Palabra rebuscada y al presente tan familiar… Todo mi cuerpo está esperando encostrarse para volver a ser yo!

Miércoles y jueves. La costra de la lora, esto va muy lento pero al menos ya no me sacude el reflejo de mi cara en el espejo cuando me lavo los dientes. Se puede decir que aprendí a convivir con esto que soy. Monster calmo. Monster aceptado y/o asumido en su condición de mounstruo.

Viernes de jarana. Mientras el novio anticipa que esta noche tiene fiesta, el monstruo Milton se prepara para asistir a la fiesta de disfraces que se celebra en su honor. No sea que te deprimas por no poder salir…

Sábado de gloria. Domingo de resurrección. Mi único pasatiempo es arrancarme las costras de la cabeza. Las remuevo con tanto entusiasmo, el mismo que pondría para erradicar las tantas que aún alberga mi cara, pero bueno, por prescripción médica y no tan médica, antes que tocarme las pústulas de la cara, morirme frenética de un ataque de picazón.

Insólito. Mujer de 30 años contrae varicela. Las costras de la lora. Y entre esa reducida y acotada franja, estaría yo, of course.

domingo, 11 de abril de 2010

Promotora Multimarca se busca


Busco trabajo. Escribo, limpio y cocino, o me defiendo, bah. Además, soy “Técnica Superior en Recursos Humanos”. Mi nombre completo es Jésica Bisónica; de buena presencia y mejores modales, soltera, sin hijos, marcada experiencia en atención al cliente, buen estilo de comunicación y una laarga e interminable lista de inservibles cursos y seminarios del más variado gusto y color.
De profesión periodista, de vocación escritora. ¿De qué? De cuentos, de historias o de la mismísima nada para el ojo de algunos.
En mis ratos libres, léase en las 12 horas diarias disponibles desde que no tengo trabajo, hago gimnasia y envío currículums a diestra y siniestra. Sin resultados, claro está.
Recepcionista, administrativa, secretaria, auxiliar junior, auxiliar senior, asistente de, explotada de, lazarillo de. Todo menos empleada y/o resignada de comercio. Por ahora.
Los diplomas que ostento indican que me titulé no una sino dos veces. Estudié-decliné-retomé-merompí-padecí-meamargué-disfruté-merecibí-nomehallé-estudiéotracarrera-merompí-padecí-meamargué-disfruté-ymerecibíotravez- Y acá estoy, pasmada ante un aviso de promotora multimarca:

“Seleccionamos promotoras de 18 a 35 años para campañas en eventos deportivos turísticos de la provincia de Córdoba (carreras de TC, Rally o Fútbol). [Imagen mental: partido crucial de inferiores, mi figura, detrás del arco, nudito en la camiseta, culito apuntando al sector fielesbarrabravas… ¡Oh sii, siempre quise hundirme tres metros bajo tierra y mancillarme en mi recato!]. Buscamos mujeres con muy buen manejo de las relaciones interpersonales [con el fin de promocionar una delicatessen: TERMIDOR blanco de mesa en practiquíiiisimo envase tetrabrick], excelente dicción [dije TER-MI-DORR y DELICA-TESSEN con eSe…], actitud [copate loca copatee] y por sobre todo buena onda [me sobra, ¡más aún teniendo que corear los cantitos de la popu!]. Las campañas son de 3 meses de duración [¿qué son tres meses? 15-16 partidos multiplicados por 1554 miradas de culo por evento, nada…] con posibilidades de crecimiento y continuidad; [¿a quién carajo le importa crecer como promotora?]; ofrecemos sueldo de ley por jornada de trabajo de 4 días a la semana [fantástico, y los otros 3 me dedico a armar mi book para botinera] más viáticos y premios [cena para dos en la cantina del club "estresha" de la liga]. Se valorará experiencia previa [léase un buen par de gomas y un culo para el aplauso].Las interesadas deberán enviar cv con fotos [de perfil, bien de perfil apuntando a tus curvas, mami], datos actualizados [si estudiaste o no, importa tres pitos] indicando experiencia previa [fui bailarina de caño en otra vida, ¿vale?], disponibilidad horaria [full time nena, 100 % carne] y descripción física [1.70 excluyente, salvo que… portes un muy buen culo. ¡Tácito, primor!].

Los diplomas que ostento indican que me titulé no una sino dos veces. Eso lo dije, no? Escritora de vocación y aficionada al envío de currículums vitae a diestra y siniestra. Estudié-decliné-retomé-merompí-padecí-meamargué-disfruté-ymerecibídosveces-. Y acá estoy, pasmada ante un aviso de promotora multimarca y ensayando nuditos. Mundo cruel.-

jueves, 8 de abril de 2010

EsTocada


Un espejo descomunal refleja tu faceta pseudo atlética. Un par de matambres arrollados a tu alrededor listos para la carga. Posición concentración. Disposición nivel diez. Igual que vos, alertas al sonido de la primera pista de una laarga serie. Envuelta en una calza color azul peltre ceñida al body y completamente entregada al calvario que se te viene.
Música al palo, ahora ya estás embarcada. Ni se te ocurra claudicar. Saltito firme, patita al step, y el lema de arranque es uno: todo sea por lograr el necesario calentamiento corporal y/o global y/o articular y/o “no te largues fría porque seguro te desgarrás”.
Tanda de movimientos reiterados y para nada complejos. No obstante, siempre hay alguien víctima de su total y absoluta falta de cadencia que no caza la consigna y desentona con la orquesta. ¡Pobre infeliz! ¡Así y todo se esmera!
Mientras, tu imagen ceñida y espléndida, dando muestras de notable ritmo. Casi casi discípula perfecta. Hasta que se te cruza. Sí, en medio de esa coreo tan perfectamente sincronizada aparece él y su ingratitud y te llueve la fiesta. Comenzás a desentonar y te bamboleás como loca mala. No das pie con bola y aquel meneo que te salía divino, te enmaraña y te complica y te ouchhh!
Pero la música sigue aunque la mística no. No importa, hacemos un blanco. Opción reset y seguimos a la prole enardecida que nos rodea.
A esta altura, una sucesión de ejercicios para brazos tan bravos como estimulantes. Mirada al espejo, tan recia y tan dura, consagrada al patán de turno y a tu inclaudicable obstinación. Te observás con atención y te preguntás si estás entrenando para físicoculturista o si estás queriendo sacar músculo para meterle un trompazo al sujeto en cuestión. Como sea, proseguís en la lucha, no bajás la guardia y arremetés con las para nada bienvenidas sentadillas que siguen en la rutina. ¿Vos querías piernas firmes? ¡Tus deseos son órdenes, nena! Acto seguido, estocadas en puerta: un excelente ejercicio para tonificar los muslos y la parte trasera. Paradita y resignada con los pies separados a la altura de los hombros. A eso le sumás las pesas que con tanto empeño y dedicación sostenés. Paso laargo hacia adelante con tu pierna derecha y flexión de ambas rodillas hasta que el muslo quede en sentido paralelo al piso. Importante: no dejes que la rodillita sobrepase tu pie. Volvés a la posición inicial y ahora le toca el turno al jamoncito izquierdo. Dos series de 12. Literalmente knockout! Maldita estocada, me has dejado exhausta para continuar con la inmediata serie de abdominales. Estocada de mi corazón que con tanta perseverancia te venero. Estocada consciente de tamaño esfuerzo… Estocada estocada, ¿quién es la más bella y la más esbelta y la más deseada? “Situaciónmuygym”.-

miércoles, 7 de abril de 2010

Conejo quitapenas

1.30 a.m. del miércoles, recién llegada a casa, previa deglución de cuatro de mozzarella con cerveza en un barsuchoX de la esquinaX con amigosX. Adivina adivinador..? ¿Cuánto tiempo tarda una en desmoronar el plan-pocas-calorías que con tanta ingenuidad emprende un lunes..? ¿Con cuánta ligereza sucumbimos a la tentación? Con la misma que, pese a estar satisfechas, precisamos de “ese toque dulce” y promisorio de un buen sueño. Acto seguido, tu instinto esboza tres opciones posibles:
A) la bien ponderada fruta -insulsa y light, muy light para coronar la noche-­.
B) clavarte una de las 4754 barritas de cereal insípidas que acostumbras a ingerir para no morir en el intento de ser un poco menos rellena.
C) cazar el conejo que sobrevivió a las Pascuas y ser feliz por un minuto. -Uno o dos de acuerdo a tu efímera capacidad de ingestión-.
¿Alternativa previsible? Indiscutible, la A. ¡Malditas Pascuas! Aquella simpática liebre de chocolate fue víctima de un ataque maestro y sistemático, tan espontáneo como macabro. Sinopsis breve: amputé sus extremidades con tanta devoción, y me reservé cabeza y orejitas para el zarpazo final. Cegados en igual proporción mi paladar y mi mente…
Conejo quitapenas, dulce conejito delicioso y reconfortante en esta desolada noche gris. Conejo quitapenas. ¿Con cuánta ligereza sucumbimos a la tentación? Adivina adivinador…? I can be more heavy.-

martes, 6 de abril de 2010

Retorno y Me Correspondo

Volví. Al teclado y a la vida. Al gimnasio y a las pocas calorías. A urdir mis ficciones, a rearmar mi propio cuento, a recapitular mi historia…
Retorné a la escritura. Bendita seas, y te tenía tan relegada… Arrinconada, postergada, sensiblemente añorada… Pero volví, y estoy entera. Tan o más erguida que nunca. Sin cuentas ni contratos ni convenios ni balances ni planteos, sin resquemores ni más miedos. ¿Volví porque no funcionó? ¿O no funcionó porque tenía que volver?
Volví al gimnasio, dije. Clase de GAPC: Glúteos-abdominales-piernas-cintura. Todo eso por el mismo precio. Por el mismo precio e igual suplicio… Un movimiento de rotación para tener la cinturita de avispa, pierna aferrada al “step” y allá fuimos al ritmo de la salsa o del merengue o del cachengue de turno que a menudo suena de fondo.
Abominables y/o abdominales: patéticos y detestables. Glúteo firme, posición de banco, casi casi inconmovible, dura dura esa nalga. ¿Bola de lomo o cuadril? ¿Y si tenés grasa acumulada en la zona? ¡Matate! ¡O suprimí o moderá o vomitá el consumo de azúcares refinados, grasas saturadas y alcohol! “Los adorados hidratos, las chucherías y las copas se van directamente a las caderas y son los principales causantes de la celulitis”, reza uno de los tantos artículos de Internet para ejercitar el apoyadero. “Fitness para tener un culo de escándalo” -textual-. Y uno lidiando tanto por mantener el buen uso del lenguaje… Al pan pan y al culo culo. ¡Reivindico el vocablo culo y no me tiembla el pulso! ¡La señorita bien hablada dijo culo, dijo culo! ¡Bah!

Volví. ¿Acaso alguien me vio? Al teclado y a la vida que es mi vida. A rearmar este cuento, a recrear mi impredecible pero maravillosa ficción. ¡Volví! :)

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Torcida


Empezaba a sentirme bien. Lo inicial me resultaba grato. Me apreciaba cómoda y naturalmente dispuesta. Me hacías bien y no me inquietaba saber si aquello era mutuo. Simplemente ocurría. Fluía con la misma imprevisibilidad que me caracteriza. Como el viento, como el agua. Tempestad calma y serena. Así soy. Así seré. Me invento y me reinvento una y otra y otra vez. Me proyecto, me concibo, me armo. Como puedo, como me sale, y sigo...
Impulsivamente arrebatada. Impetuosa y vehemente. Exageradamente permeable.
Sensiblemente yo.-

sábado, 31 de octubre de 2009

Dulce y tibia alegoría



Tejiendo historias, tomando aire. En el mismo instante en que vos creás y absorbés la misma bocanada que me alcanza a mí. Te impregnás y te empapás de eso mismo que me maravilla. Creás y te iluminás en igual proporción.
Vos creando tu espacio, yo creyendo en mi universo. Un cielo oscuro y tibio nos une y nos separa en la misma medida. Persisto y me acostumbro gozosamente a la música que suena de fondo. Mientras vos, ajeno, extraño, seguís erigiendo sueños. Impasible y sereno, te empeñás en darle forma a tu creación.
Un cúmulo de imágenes sueltas me envuelve y se apodera de mí. Dulce alegoría, representación maravillosa e inusitada.
Remotamente distantes. Inaccesiblemente cómplices. Velados bajo el mismo cielo oscuro y tibio que nos une y nos separa en igual medida.

sábado, 12 de septiembre de 2009

Tiempo de CREAR



¿Nunca te preguntaste acerca del porqué de ese hechizo? ¿Acaso no cuestionaste semejante obcecación? ¿Acaso no te viste? Sola, vacía, sola. Manía enferma la tuya de seguir aferrada a evasivas… ¿Hasta cuándo? ¿Hasta dónde? ¿Por qué motivo no parás? Frenalo ahora. Depositá un poco de toda esa hermosa energía que tenés en algo o en alguien que lo valga. No restes más. Es tiempo de CREAR. Ubicate de una puta vez en ese punto de mesura que tanto necesitás.
Aguantá. Tragá saliva. Respirá hondo. Pero no cedas más. Huí como puedas, como te salga, pero que sea ya.
Cubrite fuerte. Tapate. Y procurá protegerte hasta que yo llegue.
No se cuán largo es el camino pero, creeme, estoy cerca.-

viernes, 11 de septiembre de 2009

Fotografía



Oscura. Negra y vacía me convertí en sombra. Tan fría y obscena como tu reflejo. Tan símil a vos, tan distinta a mí.
De repente me miro. Hago un alto y me veo. Muerdo. Golpeo. Lastimo y me vulnero. Infrinjo, lesiono. Me salgo y vuelvo.
Me advierto a través de aquello que alguna vez aborrecí. Me ajusto. Me corroo. Me ahogo. Me enredo.
Me percibo en tus manías. ¿Soy eso? Me alejo.
Imagen que apesta. Venenosa y tóxica. Bebí de la pócima para más nunca volver a ser la que fui.
Nociva, hosca. Tan llena y tan seca de vos. Y de mí.
Tan ajena. Tan otra. Fotografía de lo que fui.
Lascivamente sombría. Gris. El fiel reflejo de lo que jamás quise ser. Fui.-

sábado, 5 de septiembre de 2009

Escribo un Te Quiero



Si supieras que te quiero… De una forma suave y delicada. Casi imperceptible. Inofensiva y hasta pueril.
Si estuvieras al tanto de mi apego… Estima dulce y etérea, tan genuina como las caricias de mis sueños. Increíblemente plácida y deliciosa. Cristalina y calma. Íntegra. Tan pequeña pero tan inmensa…
Quererte es un gozo. Y es un acto libre de ataduras. Me complace y me emociona tanto como si lo supieras.
Una devoción tiernamente sutil por lo que nunca fue. Milagrosa por lo que no es y maravillosa por no ser lo que pudiera ser.-

sábado, 15 de agosto de 2009

Tóxica


Tengo ansia de vos. Ni siquiera es esperanza o ilusión, sino más bien gula, ambición. Pretensión desenfrenada, desordenada, viciada. Maldita sustancia. Nocivo todo vos. Pernicioso y oscuro. Sórdido. Y más dañina yo. Ingratamente aferrada a la quimera de tu amor. ¿Amor? Irrisorio afecto. Exiguo, tan diminuto e imperceptible como esta apestosa devoción. Fastidiosamente acoplada al calvario de tu sombra. Descarriada. Vacía. Llena de nada. Colmada de vos. Llena de nada. Y más dañina yo.-

viernes, 31 de julio de 2009

Decálogo del hombre (10)



¿Qué te gusta de un tipo, Jésica? Lindo, para bodrio suficiente con el ex. Morochón, mirada intensa, un adonis; más alto que yo, que me pueda poner tacos; inteligente, para que siga mis contiendas de filosofía barata; simpático, que reírse es fundamental; no problemático, que para embrollos mentales ya estoy yo; buen amante, el sexo no es elemental, pero sí imprescindible; buena persona, civilmente presentable; huérfano o hijo único, en lo posible, que no quiero lidiar con suegras y otras yerbas; con hasta poco más de treinta; curtido pero no resabiado; que me admire, que soy un chiquito ególatra, y del que yo pueda estar orgullosa... Es cierto, pido muy poco.

martes, 28 de julio de 2009

Melatol



- “Despertáte Jésica, despertáte!”
- “Hace tres días que no duermo.”
De la cama al living, del living a la heladera, de la heladera a la cama.
- “¿Probaste con manzanilla o tilo?
- “No creo en infusiones mágicas. Prefiero el café.”
- “Y si te tomás un cuartito de Alplax..?”
- “Demasiado tengo con la dependencia de mí misma.”
- “Mirá las ojeras que tenés.”
- “Desde los 16 las tengo. No me rompas.”
- “Y alguna de esas pastillitas naturales..?”
- “¿Melatol?
- “Sí, las de venta libre.”
- “No me jodas. Ya dormiré sola.”
- “Como quieras, pero no podés seguir así.”
- “No es la primera vez que tengo insomnio.”
- “Te la pasás en la computadora.”
- “¿Y?”
De la cama al living. Del living a la heladera. De la heladera a la cama y del insomnio al papel.
- “Despertáte Jésica, despertáte!”

lunes, 27 de julio de 2009

Hueco [ ]


Los domingos son difíciles de digerir. [ ]
Se te quedan ahí, atravesados, atascados. Insufriblemente cruzados. [ ]
Al punto que te despojan de vos y te descubren sobre la nada. [ ]
Te hurgan tan tediosa e impertinentemente. [ ]
Te escarban y te manosean burlándose de todo vos y de tu ingenua figura. [ ]

domingo, 21 de junio de 2009

Viaje hacia un "no lugar"

Hace días, meses que no me miro. Hace días, meses que no miro. Voy camino hacia un lugar. Mis manos están frías y más pálidas que de costumbre. Es temprano; el ruido del motor me traslada y me serena. Quizás llegue más tarde de lo pautado a la cita. Seguramente llegaré tarde. No me inquieta. Nada me sobresalta hoy. Será que estoy pero no estoy.
Mientras intento escribir algo que no logro descifrar, mis manos siguen frías y mis garabatos no encuentran sentido. Sigo el viaje; el colectivo acaba de desviar el trayecto habitual: una más de las tantas protestas sociales... Pero nada me sobresalta hoy. Es uno de esos días de ausencia calma. Generalmente vivo inmersa en la vorágine de las obligaciones auto impuestas. Generalmente no hay lugar para el sosiego y la abstracción. Hace tanto que no miro a mi alrededor. Pero esta vez es distinto. Las imágenes detrás del vidrio revelan algo que no había visto antes. Siento el peso de mi cuerpo, pero es un peso liviano, etéreo. Tomo conciencia de cada parte de mi ser y es un estado pleno. Nada me turba. No pienso en nada ni en nadie. Sólo respiro y advierto, pero no distingo. Ni siquiera sé si me gusta sentirme así. Sigo escribiendo trazos instintivos y maquinales, absolutamente irreflexivos. Y podría permanecer el día entero en este letargo. Viajando hacia un no lugar; temprano, siempre temprano, días eternamente claros y fríos, mientras el ruido del motor me traslada y me serena.
9.40. Decididamente estoy llegando tarde a la cita. No me inquieta. Nada me sobresalta hoy.-

jueves, 26 de marzo de 2009

La Lucanera



Timbre. 20.17 horas, según acusa el reloj. Lucanera se aproxima con dos minutos de retraso, teniendo en cuenta que la clase comienza a las 20.15. Su andar es pachorro, pesado, como si viniera de darse un tremendo atracón, de esos que te dejan cuasi inmóvil.
Ingresa al aula arrastrando los pies. Por supuesto, los alumnos la siguen con el mismo poco entusiasmo. No se toma más de dos o tres minutos en chequear el libro de temas. No hay tiempo que perder. Los asientos contables son prioridad y hay que liquidar tres cuestiones en nada menos que dos horas. Por algo le pagan. Lucanera está al servicio de la educación pública y, por tanto, su responsabilidad debe ser tomada como tal. Su sueldo sale de nuestros bolsillos, según textuales y reiteradas palabras de la comprometida y escrupulosa profesora de Contabilidad.
Enseguida se pone al frente de la clase. Tiza en mano, comienza a vislumbrarse en la pizarra la interminable ensalada alfanumérica de siempre. Mientras algunos parecen regocijarse con los “problemitas” planteados, como si estuvieran descifrando uno de esos crucigramas entretenidísimos que ofrecen algunos suplementos sabáticos; otros (la mayoría, claro está), revolean los ojos como queriendo captar “algo” de lo incomprensible que Lucanera acaba de explicar. A ella parece no afectarle quién entiende y quién no. Avanza, avanza y avanza. Con prisa y sin pausa, como queriendo anticiparse a la finalización del programa académico y ahí sí, recién ahí estará en condiciones de hacer un alto en las cabezas secas de sus jóvenes discípulos. Lucanera se consume y los consume; en un encuentro semanal, los exprime, los agota y extenúa, con el fin de revalidar su vocación y/u obsesión educadora.
21.05. Un grupito de alumnas bochincheras, pero no por ello, malas estudiantes, advierte que todavía resta una hora y diez minutos para que finalice el calvario. Una hora y diez minutos de cabezas literalmente abombadas. Así y todo, prosiguen con la seguidilla de problemitas indescifrables y entretenidos. Si algo debemos reconocerle a Lucanera es su capacidad de mantener la poca atención que a esa altura subsiste en el aula. Quizás esta virtud se deba, en buena medida, a su manera de expresarse y meter bocadillos políticamente incorrectos pero efectivos a la hora de refrescar esas cabezas secas y exprimidas. Lucanera es un poco malhablada, sí. Pero sus excesos verbales son los que equilibran la balanza; y en el fondo se la quiere por ser cómo es: una obsesiva de los números, estrictísima con los horarios, pero cómplice del mismo lenguaje de esos jóvenes escolares.
La educadora es así: mezcla de chabacana y erudita en las cuentas. Pachorra en su caminar pero ligerísima a la hora de agotar los variados temas de su agenda académica. Pesimista y poco entusiasta; tal vez ello se debe a su reciente y confesada separación. Lucanera no representa, precisamente, el derroche de optimismo y algarabía en persona. En la mayoría de las ocasiones (léase, en aquellas oportunidades en las que no está dictando su tan celebrada cátedra) se la ve cabizbaja y algo desanimada, como si las clases la encendieran y la reencontraran con su verdadera esencia jovial y chispeante. Por lo pronto, y a la luz de su apariencia un tanto desatendida, necesita un rotundo y riguroso cambio de look. Un buen corte de pelo, una efectiva y prolija coloración de sus mechas, anteojos e indumentaria un poco más chic... en definitiva, un “aire nuevo y fresco” que la recicle y le ofrezca una versión mejorada de sí misma. Tal vez así Lucanera se relaje un poco y afloje en hacer un alto en las cabezas secas de esos jóvenes discípulos. Que así sea.-

miércoles, 18 de marzo de 2009

Figurita repetida

Número desconocido. “No me molestes más. Estoy en otra. Se terminó hace rato”. Tu-tu-tu-tu.
¿Acaso no tiene dignidad? Un poco de amor propio no le vendría mal. El mismo que le sobra al patán que te quita el sueño. “Todo vuelve”, te aseguró; “y te garantizo que ningún otro tipo va a estar atrás tuyo. La indiferencia se te va a volver en contra”. Parece que el presagio del ex en cuestión no fue tan desmesurado, después de
todo.
Mientras el primero te agobia, el otro se te escapa. Uno se tiende a tus pies, por el otro estás a sus pies. El uno se arrastra, mientras el otro se muestra demasiado erguido como para que lo abordes. El uno no quiere otra cosa más que poseerte, el otro no hace otra cosa más que ahuyentarte.
Así son las cosas. Paradojas de una misma trama en la que la implicada número uno sos vos, precisamente. Mucha tela para cortar si nos detuviéramos a analizar semejante contraste.
Número desconocido. Llamando al patán. Necesitás escuchar un hola refrigerado y áspero como él. Necesitás revalidar su apatía para volver a armarte para la conquista. “Hola”, se oye, entre un indescifrable murmullo. (¿Con quién estará? Seguramente rodeado de alguna chirusa que le arrastra el ala). “Hola”. Tu-tu-tu-tu. Ni siquiera te concede el privilegio de cortar la efímera comunicación. Perro.
Indiferente el uno, obseso el otro. La figurita difícil del álbum y esa misma repetida hasta el cansancio. La figurita difícil por la que resignaste hasta la última moneda. La figurita difícil del capricho y la obstinación infantil. Por otro lado, la insulsa, esa figurita vacía y reiterada que alguna vez fuera la más importante de tu álbum... ¿Quién lo creería?
Y todo por el mismo precio. Dos caras de una misma moneda disputándose el podio del mayor absurdo. Con uno lidiás y subsistís a la defensiva. Con el otro te armás e intentás atacar por todos los frentes. Sin el menor de los éxitos, claro está. No se deja, no quiere, ni siquiera se resiste a tus ridículas embestidas. Y mientras más grotescas tus intenciones con el insensible rufián, más esmero pone el indigno ex. Como si olfateara el escenario y no quisiera dejarte al margen de tamaña faena. Para bochornosos, mejor que sean dos.
Vos acometés con empeño desmedido pero el patán no se imagina que sos tan víctima como él, o más. Seguramente intuye que nadie, en su sano juicio, se embaucaría con semejante espécimen femenino. Como sea, lo que el malparido piense acerca de tu persona, ni afecta ya. Es un no categórico y rotundo, punto de partida de tu incesante empecinamiento. El patán se resiste y el indigno no para.
Número desconocido. “Te dije que no me molestes más. Se terminó, concluyó, finiquitó, caducó. ¿Cómo te lo tengo que decir?”
Tu-tu-tu-tu.
Por el momento, parece no haber razones suficientes que lo hagan desistir de la “operación re-conquista”. Aunque a esta altura, y teniendo en cuenta tus reiterados desplantes, no creo que seas más que un trofeo de guerra para un hombre que insiste más por amor propio que por otra cosa. De todos modos, no le doy mucho tiempo más a su insensatez. Ni bien consiga un hombro o alguna otra parte del cuerpo que lo haga feliz, ahí mismo se olvida del tan ansiado trofeo. Garantizado.
Respecto a la figurita difícil, se te acabaron los pretextos para salir al cruce. Ya no hay coartada posible, verosímil o inverosímil. No las hay. Se agotaron con vos y con tu inconmensurable capacidad de enredo.
El patán se resiste o se resistía (depositemos un voto de confianza a tu amor propio) y el indigno no para... hasta que se detenga.
¡Cuánta tela para cortar si nos detuviéramos a analizar semejante contraste! ¡Pero nada es fortuito! ¡Y mucho menos las figuritas con las que elegís jugar! ¿Será hora de cambiarlas?:)

martes, 17 de marzo de 2009

Operación clausura


Soberbio. Altanero. Orgulloso. Presumido. Engreído y petulante. Perro astuto. Huidizo. Escurridizo. Patán. Emocionalmente tarado. Mal tipo, bah.
Nadie, en su sano juicio, se atrevería a involucrarse con un sujeto de tales características. Nadie, excepto Jésica. O las miles de mujeres como ella, que se embaucan en historias de esta naturaleza con finales previsiblemente infelices.
¡Ay Jésica Jésica y tu maldita costumbre de hacerle agua a los “buenos partidos”! ¡Mamá tenía razón cuando decía que es el hombre quien debe estar a merced de su conquista! ¡Y no al revés, mujer! ¿A quién se le ocurre seguir prendida de semejante trama siniestra? ¡Libérate, chica fuego! ¡Déjalo ir, despréndete! Lo pasado, ya pasó. Los besos que te dio, la única caricia que te procuró, esa palabra no dicha... no esperes que te reconozca, no esperes que alguna vez se dé cuenta de quién fuiste o quién sos... ¡Eso no va a ocurrir! ¡Tampoco permitas que tu equilibrio emocional dependa de ello! ¡Es sólo un patán! Uno de los tantos que se cruzarán en tu camino hasta tanto te aburras de la misma novela.
Suelta el resentimiento. No le des más rosca al asunto. Si vas por la vida dejando "puertas abiertas", nunca podrás despegarte ni vivir el presente con satisfacción.
¿Posibilidades de regresar? (¿a qué?) ¿Necesidad de aclaraciones? (¡suficientes ya!) ¿Palabras que no pronunciaste? ¿Silencios que aún te invaden? Si puedes enfrentarlos ya, ahora, hazlo, si no, déjalos ir, cierra el capítulo. Pero no por mero orgullo, sino, porque ya no encajas allí, ni en ese lugar, ni en esa situación.
Ya no sos la misma. No hay nada a qué volver. Cierra la puerta, da vuelta la página, cierra el círculo. Recuerda que nada ni nadie es indispensable. Ni una persona, ni un rufián, ni ese rufián... Sólo es costumbre, apego, necesidad. Pero cierra, clausura, limpia, tira, oxigena, despréndete, sacúdete, suéltate.
La vida es hacia adelante, nunca hacia atrás. Es un proceso de aprender a desprenderse.
Si insistes en permanecer "revolcándote" en los porqué, en rebobinar el mismísimo cassette y tratar de entender por qué sucedió tal o cual hecho, el desgaste va a ser infinito e innecesario!
¡La vida se te pasa, Jésica, y mientras los patanes se reciclan, sólo quedás vos y tu ansiado proyecto de felicidad. ¡A vivir!

viernes, 27 de febrero de 2009

Reflexiones de Jésica Bisónica a los ocho años (textual)


No existía el blog, ni el "Face" ni otras yerbas, pero mini Jésica se las arreglaba para canalizar su pueril desparpajo... ¡Ya de chiquita se perfilaba!


PARA LA MUJER
“El libro del amor”

Cap. I: La gente se amaEl amor no tiene edad, uno se puede volver a enamorar a la edad de los cuarenta años, pero eso sí, tenga mucho cuidado con su esposo; recuerde que cuando se casó usted prometió no separarse nunca por nadie ni por nada; únicamente si usted es soltera, separada, divorciada o viuda... Pero en el caso de que sea casada, no engañe a su marido con otro.

Cap. II: La juventud confundidaCuando a una chica de 15, 16 años le gusta un chico para novio y divulga “lo quiero”, está confundida, porque no le ha llegado todavía el primer amor, por eso uno dice que es un “filito”.
Cuando las chicas dicen: “Ay, me dio un beso, por eso yo lo quiero”, están completamente equivocadas, la vida es larga y uno no se puede enamorar tan fácilmente.

Cap. III: El amor y nada másHay gente que dice “yo nunca me voy a casar porque me voy a arruinar la vida; si me quedo soltera es mejor porque nadie me mortifica, entonces me quedo soltera!”. Pero el amor es la vida aunque cueste luchar; sin amor no se puede vivir porque es lo mejor que Dios nos ha dado. En fin, ¡el amor y nada más!

Cap. IV: La hipocresía en el amorLa hipocresía en el amor significa que si vos tenés un novio que te engaña, no seas tonta!, vos lo tenés que amenazar con que lo vas a dejar o que vos también lo engañaste y entonces el chico se queda piola.

Cap. V: Los enamoradosLas chicas y chicos que ya son mayores de edad se enamoran por el primer beso que le das, porque están en la etapa de los enamorados. Pero si vos lo querés de verdad tenés que estar feliz porque la vida tiene amor y felicidad. Y si vos estás feliz y él también, entonces qué esperás para decirle: “Te quiero, por favor aceptame, sos el único amor de mi vida”.

Cap. VI: Tus padres, machacando tu amor
Hay padres que son malos y egoístas porque si la chica quiere a alguien que supongamos, es pobre, pero ella lo ama de verdad porque es su primer amor, los padres no lo aceptan. Vos no les hagas caso!, hacele caso a tu corazón porque ya sos una verdadera mujer. Entonces te vas a vivir sola y se te cumple el sueño. Después te casás y a la manchancha tus padres, vos no vas arruinar tu vida porque ellos te lo exijan. El amor es la felicidad y la felicidad es el amor.

Cap. VII: El casamientoHay mujeres que cuando se están por casar se ponen muy felices porque se casan queriendo y cuando entran a la iglesia se dicen: ¡esto es el sueño de mi vida! Mientras tanto, el novio, con esa cara de tachuela, sin decir nada. Pero cuando se casan, ¡qué hermoso!

Cap. VIII: El amor, ¡yo lo quiero!La felicidad es el amor tanto como el amor es la felicidad. Pero en la vida sólo hay un amor y nada más que uno. Vos querés a tu novio, él te quiere a vos, entonces casate y disfrutá de la vida! Porque el amor es uno solo!

Cap. IX: El amor, a través de la ruina
Hay parejas que se están por separar porque la mujer se da cuenta de que el hombre la engaña. Entonces la pobre y desgraciada mujer se arruina porque ella es la que sufre y no el marido, que no le importa nada porque total se va a vivir con la amante y la mujer se tiene que quedar con los hijos.
Chicas, no se dejen defraudar porque después nosotras pagamos los platos rotos. ¿Y ellos, qué?